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Luna de gusano

Risas de luz Anunciando el final del invierno  Tengo miedo a las tinieblas  Y tu brillo no está  Salgo y no sé a donde ir  Te encuentro en las estrellas Vine aquí y el firmamento Ojos de abismo  Recordando lo que fuimos  Ahora te miro observando el futuro Rizos de fuego  Allí es donde iremos 

Mi sitio

Yo soy solo un niño Veo el follaje de este árbol Aquí me gusta columpiarme Me pregunto ¿Quién seré cuando sea mayor? Ahora desde este mismo árbol Más seco, pocas hojas y sin columpio Me pregunto ¿Quién soy ahora? El paisaje se pinta desde esta colina Casi como lo recuerdo Pero dentro sé que todo cambia El abuelo se fue Mi padre es viejo Incluso yo ahora El personaje que imaginaba cuando niño Parado frente al atardecer Olas rojas y naranjas me reconfortan El Sol, allá como siempre perpetuo Mientras a mi me llega el otoño   

Ella se irá

Ella espera y el espera Mirándome al espejo sufro  La casa vacía y la luz apagada Pero si no hay nada que me alivie  ¿Dónde estás? no te veo y me asusto  Gris y una niebla al frente  Callada y vacía  Como todo siempre girando Compartimos el mismo destino Y me rindo como siempre ante él Frío y siniestro con olor a muerte Extranjeros en este vagón de carga  Escrito sobre papel lleno de tinta  Entre tantos colores me es difícil distinguir
El amor es lo único que tiene sentido, en esta ironía llamada vida.  Sin amor, ¿qué seriamos? sin ese impulso que mueve al universo y consigue conectarnos,  haciéndonos fluir como ríos.

Me gustaría vivir allá.

Tus manos, tus dedos y todos los recuerdos que me ayuden a estar cerca de ti,  recostados en el pasto de algún pueblo desde donde el cielo parece ser mas bello y mas grande, sin palabras solo tu risa y tú mirando las nubes de fantasía con  la mirada del chico que reconocía belleza en las cosas comunes,  tal vez por eso se enamoró de mi,  en ese momento nuestra existencia parecía camuflarse con las flores.